14 de Abr de 2021

¡Camarero, otro reserva! La cuenta la pagamos entre todos

Qué típica es la situación cuando en cenas con amigos, y con otros que no lo son tanto, se produce la típica situación en la que alguien empieza a pedir sin medida vinos de reserva, platos delicatessen y licores especiales. Normalmente, suelen ser los mismos que cuando salen solamente con su querida esposa una noche a cenar, intentan comparar si la media ración trae más cuenta que la entera. Este gracioso efecto, conocido comopagar la cuenta entre todos”, demuestra la facilidad del ser humano de gastar mientras que él no lo sienta mucho, causado también por aquello delpara que lo gaste otro lo gasto yo antes”. Sin embargo, es mucho más gracioso el efecto cuando, sin darnos cuenta, se aplica a nivel estatal, autonómica y municipal hasta el extremo, de mano de los que nos gobiernan.

En el caso del dinero público, a diferencia del símil del restaurante es mucho peor, ya que en vez de una botella de tinto gran reserva se hace una rotonda decoradísima, en lugar de un plato de chuletón al foie se ejecuta un gimnasio de lujo habiendo ya varios y donde whisky especial de malta se contrata un enorme monumento de diseño. Sólo es necesario hacer algunas cuentas. Por ejemplo, cualquier obra estándar de 1 millón de euros realizada en un pueblo de 20.000 habitantes, nos saldría de media a 50€ por pescuezo (incluidos cogotes de bebés, colegiales, universitarios, parados, ancianos, etc). Multiplique usted esos 50€ por cada miembro de su casa. No es moco de pavo, sabiendo las numerosas obras de este tipo que se hacen por aquí. ¿Quién duda que si el alcalde de turno le preguntara a cada ciudadano del pueblo si le gustaría poner sus 50€ para esa obra, muchos se lo tomarían como un chiste?

Cierto es que los gobiernos han de realizar gastos, pero al igual que pasa en el caso de la comilona, la clave está en saber discernir cuáles son gastos medianamente asumibles y cuáles son excesivos dado el poder adquisitivo que uno tenga. También es imprescindible saber diferenciar qué gastos son realmente útiles y generarán empleo duradero o bienestar real, y cuáles sólo generarán empleo para pocos meses y lo único que perdurará es más gasto, o que incluso es probable que ni se pueda seguir manteniendo. Nos vienen a la cabeza nombres como “Plan E”, “Plan Menta”, entre muchos otros gastos y obras sin “Plan” delante, que una vez se acabó el dinero y la faena, cada uno para su casa. Lo que se ha dicho siempre de “pan para hoy y hambre para mañana”. Reduciendo al absurdo, sería similar a las imágenes tan de moda ahora en la tele de millonarios desparramando champán carísimo, pero eso sí, que da trabajo a los que lo fabrican y al propietario del chiringito. Extrapolando al terreno público, no parece que este sea un buen criterio de gestión en ningún caso.

No nos engañemos, gastos así ha habido siempre y aun más en vísperas de elecciones. Sin embargo, en los últimos tiempos ha sido especialmente sangrante por la improvisación de medidas para intentar detener la debacle del paro, improvisación realizada a sabiendas aunque negaran la crisis sin límite. Las consecuencias ya las estamos viendo, los problemas de deuda tan populares ahora en los noticiarios, con ayuntamientos, autonomías y hasta el propio estado literalmente asfixiados. Problemas de deuda que a su vez les están obligando, ya que no saben hacer algo mejor, a subir los impuestos de forma bárbara: IVA, IBI municipal, etc, así como multas de todo tipo, por mencionar algunos ejemplos… y eso, sin contar los recortes sociales que hacen casi a diario y otras subidas en cierta forma otras subidas como la luz y el gas. Se ve claro que se han dejado de lado los conceptos de eficacia y adecuación del gasto, para degenerar en malgasto y deuda con muy graves consecuencias reales. Llega incluso a convertirse la cuestión en, ya no si se ha malgastado o por el contrario «bieninvertido», sino en, si estoy más o menos endeudado que los demás, ¡como si fuera un mérito!.

Como decía la antigua historia del ricachón y el jamón: Economizar no es gastar ni mucho ni poco, sino saberlo gastar. Era menester, por tanto, de tener exquisito cuidado en elegir sensatos administradores de las arcas públicas que tengan serias propuestas para utilizar adecuadamente nuestros impuestos con inteligencia, rectitud y eficacia. Hace tiempo Carmen Calvo, ex-consejera de Chaves y ex-ministra de Zapatero dijo textualmente: “Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie”. Sin embargo, al contrario que lo que ella y otros muchos opinan, el dinero público sí que es de alguien: es de todos, y precisamente por ello hay que tener especial cuidado en dónde y cómo gastarlo.

10 comentario en “¡Camarero, otro reserva! La cuenta la pagamos entre todos

  1. La filosofía municipal la has resumido perfectamente con una sencilla frase… “pan para hoy y hambre para mañana”.
    Esa ha sido la premisa en la mayoría de los casos en nuestro pueblo… nulas perspectivas de cara al futuro… ¡el voto, el voto, el voto!.

    1. Efectivamente, frases como esa del saber popular encierran el verdadero sentido común, que según dicen es el menos común de los sentidos…

  2. Así sí que puede que funcionen las cosas:
    – Adecuar los gastos a los ingresos y
    – gastar de forma que el gasto se vuelva luego beneficio.
    Esas ideas tan sencillas parecen olvidadas por muchos políticos. Espero que la gente identifique el problema (y a los problemáticos) y vote en consecuencia!

    1. Sea el olvido por ignorancia o de forma interesada, desde luego, no podemos permitir que se les siga olvidando. Gracias por tu comentario Jose.

  3. Es inevitable comentar, por eso hace poco que el paseo se levanto para la obra que hicieron y ahora lo han vuelto a levantar xke se les a olvidado meter algo ke lo tenian que haber metido entonces…. y como los arbolitos que han plantado alli en la esquina de la calle veronica que lo unico que hacen es estorbar porque no se ve el que viene pa arriba… por eso mairena va de lujo…KE PENA

    1. Efectivamente, si tuviéramos que hacer una lista de gastos de este tipo que se han realizado necesitaríamos el papel que ocupa El Quijote escrito con canfor…

  4. Cuando leo tus palabras, me paro y pienso cuantos pabellones y ahora hay uno cerrado otro regular y uno nuevo (por ahora), cuantas plazas y parques desaprovechados.
    Pero es lo que tenemos, esperemos que esto cambie.

    1. El mero hecho de opinar y mostrar desacuerdo ya es el principio del cambio. Esperemos que las personas pierdan de una vez el miedo a discrepar.

  5. El problema es que pueden derrochar nuestro dinero impunemente sin mas responsabilidad que la política, vamos, que el único recurso que nos queda es el de no volverlos a votar.

    Otro gallo cantaría si tuviesen que responder ante de alguna manera de los desmanes cometidos, si tuviesen que pagar por los gastos innecesarios que se producen con el único propósito de lavar su imagen, pero claro el principio es “yo gasto que el pago ya lo hará el próximo que llegue” y mientras tanto si para paliar la falta de efectivo tengo que subir impuestos, rebajar prestaciones o cualquier otra cosa, pues nada, la política es así.

    Hay que demostrarles de una vez que hay otra forma de hacer las cosas.

Los comentarios están cerrados.