13 de Abr de 2021
Ricardo_Tajea - 150

El rollo de la Tajea. Noviembre12


Uno de los objetivos irrenunciables que asumí como propio al acceder a la Alcaldía, fue el de fortalecer las vías para la comunicación de los ciudadanos.

En primera instancia, de los ciudadanos con el exterior a través de la instalación de redes de fibra óptica que permitan un acceso y una rapidez en la navegación por Internet, desconocidas hasta ahora en nuestro pueblo. Se trata de propiciar, en definitiva, una apertura significativamente mayor de esa ventana al mundo que es la red. Esa mayor apertura implica más información al ciudadano y más relación con otras personas; y con ese mayor acceso a información, una mayor posibilidad de contraste de criterios o pareceres. En definitiva, un avance hacia la libertad y a la confrontación de ideas.

En este sentido, ya hemos dado un primer paso importantísimo firmando un convenio con la empresa Viva Cable, registrada en la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones.

Otra cuestión, de no menor importancia es la realidad con la que los vecinos se podrán comunicar con la administración más cercana, su ayuntamiento. Por un lado, eliminando procedimientos burocráticos a través de la administración electrónica (llámese expediente digital, reservas de pistas deportivas a través de la web, reserva de entradas para espectáculos como el Festival,…); y por otro, acercando al ciudadano a los regidores públicos a través de canales directos de comunicación: correo electrónico, redes sociales,…

Porque es muy importante que el ciudadano tenga la certeza de que es escuchado y que obtiene una respuesta. Y digo obtener contestación, porque obviamente, y más en los tiempos que corren, será imposible satisfacer las demandas de todos y cada uno de nuestros vecinos. Pero lo que no puede ni debe rehuirse es a la existencia de ese canal de interrelación.
En muchas ocasiones (en demasiadas) son acusados los políticos de crearse una barrera de protección con la vecindad, que les hace alejarse de los problemas de a pie de calle. Y es ahora precisamente, cuando la percepción por la ciudadanía de la política está bajo mínimos, cuando sobre todo los que tenemos la responsabilidad de la gestión pública local, que es la más próxima, tenemos que velar por poner en marcha herramientas a favor de una mayor transparencia y cercanía.