17 de Abr de 2021
Ricardo_Tajea - 150

El rollo de la Tajea. Octubre 2013


Era el encuentro del pasado viernes 13 de septiembre una circunstancia, entiendo, que muy especial. Profesores y padres de alumnos invitaban a trabajadores municipales y a los responsables de sus delegaciones a un modesto refrigerio en señal de gratitud. Se había trabajado ardua y organizadamente para que la obra estuviera terminada en tiempo y forma. Les agradezco su compromiso de servicio público, como tengo que agradecérselo también a Gloria y a Juan, delegados de Educación y Obras, respectivamente, por su total implicación.

Todos eran conscientes en aquella reunión del tiempo que hacía que no se remodelaba un aula en el colegio más viejo y más deteriorado de toda Mairena, el San Bartolomé. Del tiempo que no se peleaba con tanta persistencia ante la Delegación de Educación para que se invirtiera conjuntamente en un centro que mostraba una desigualdad evidente en los servicios educativos que reciben los niños maireneros.

Porque invertir en educación también es Inversión. Y además, de las más productivas, pues redunda en la formación y, por tanto, en el futuro de la próxima generación. Puede que exista quien esto no le parezca así y que sus preferencias vayan más, por ejemplo, por la construcción de un mirador inacabado con vistas a una escombrera. Es cuestión de prioridades. Como todo en esta vida.
Precisamente es en estos momentos cuando la palabra “prioridad” adquiere su significado más valioso. Cuando menos dinero público hay para invertir. Priorizar, por tanto, en trabajo social, en activación del empleo o en materia de educación es algo que pasa de ser aconsejable a ser absolutamente primordial. Aunque insisto, no para todos.

Así, tenemos otro frente educativo irrenunciable, el CEIP Isabel Rodríguez (El Prior). Un proyecto que se concibió en 2006 en una única fase y que no ha dejado de sufrir parones por la Junta ante la indignación de unos padres que se sienten engañados. La última vez nos dijeron que una solución sería cuando el Gobierno de la Nación modificara el artículo 32 de la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria, para permitir destinar el superávit presupuestario de la Diputación (mediante un convenio con la Junta) a realizar inversiones. Pelota al tejado del Gobierno.

Los trámites parlamentarios previstos posibilitarán que dicha modificación entre en vigor este próximo mes de octubre. Entonces estará otra vez la pelota en el tejado de la Junta. Ya no habrá ninguna excusa para no terminar una obra urgente y necesaria para la comunidad educativa de nuestro pueblo, dividida en dos fases y demorada con la permisividad del anterior equipo de gobierno.

Será entonces cuando todos los vecinos de Mairena deberíamos ponernos al lado de los padres y madres afectados para exigir lo que se nos adeuda. A ver si estamos todos.