3 de Abr de 2021

Roc, promesas cumplidas

Con este simpático eslogan publicitario, Roc, la mundialmente conocida marca de cosméticos, ha promocionado por doquier su variada gama de productos. Ofrecen, como si se tratarse del pregón de un vendedor ambulante, novedosas cremas antiarrugas, anticelulitis, antiestrías, así como todo tipo de productos que, según afirman, tienen un elevado potencial para enmascarar los síntomas del envejecimiento.

Resulta curioso, que la característica frase “promesas cumplidas” ha sido también usada repetidas veces en diversas campañas de propaganda electoral por dirigentes políticos, como seguro el estimado lector recordará. Se hace inevitable observar algún paralelismo entre dichas campañas con la propaganda antes mencionada de cremas milagro. Y es que, al igual que en el caso de los cosméticos, este eslogan puede bien servir en política para disimular los evidentes signos de vejez ocasionados por el grave desgaste tras años de poder. “Lifting” facial pero no espiritual, de forma más que de fondo. Es decir, más de lo mismo.

Usando este eslogan parece que creen que es fácil maquillar los graves problemas que están a la vista de todos como el fracaso educativo, la creciente inseguridad ciudadana, la insuficiencia de los servicios sociales y el agujero de la deuda pública, entre muchos otros. Cuestiones todas ellas con el tronco común del desempleo, que al igual que la “hidra”, el monstruo mitológico en forma de serpiente, tiene varias cabezas pero con un mismo origen.

Es el desempleo, por tanto, la madre de las promesas incumplidas que acarrea al resto. Dicen los antiguos que «del dicho al hecho hay mucho trecho». Efectivamente en este caso es así, de haber llegado a prometer  pleno empleo, al paro histórico en que nos encontramos, va un largo trecho. No sirven a estas alturas cuentos, ni monsergas varias, como la manida excusa de la crisis internacional. La crisis que a nosotros nos afecta es la del ladrillo, fomentada durante años por la apuesta desmedida de los gobernantes de nivel local, autonómico y nacional. Hicieron la vista gorda, e incluso alimentaron el fenómeno, con tal de disfrutar de bonitas cifras económicas para las elecciones, mientras descorchaban champán con empresarios ladrilleros y descuidaban temerariamente el desarrollo del resto de la economía. Esas fueron sus miras y así nos vemos ahora, como se dice comúnmente: tuvieron el conocimiento justo para echar el día.

Claro es, que lo hecho, hecho está, pero lo más grave es que no corrigen el rumbo ni a la de tres. Cicerón dijo “Humano es errar; pero sólo los estúpidos perseveran en el error”. El caso del obsceno eslogan es otra nueva muestra de ello. Alardear en estos momentos por cumplir promesas de contratar obras de necesidad bastante cuestionable pagadas con dinero público es, cuanto menos, para sorprenderse. Dinero público que además ahora no es que sobre precisamente dadas las graves reducciones de ingresos y que, sin duda, podría tener mejor destino en esta situación. Dicen que lo prometido es deuda, pero en este caso, es deuda sí, deuda económica y de todos.

El talento no se camufla, o se tiene o no se tiene. Necesitamos talento para salir de esta. Necesitamos dirigentes preparados. Necesitamos frescura de ideas. No necesitamos propaganda barata, ni tampoco cosmética. Hay que priorizar, ser eficientes y actuar, todo ello con el menor coste posible y cuanto antes. Tenemos que hacer más con menos y eso sólo se consigue con talento, y desde luego con trabajo, mucho trabajo. No con antiarrugas.

10 comentario en “Roc, promesas cumplidas

  1. Puestos a parrafrasear esloganes prefiero, el de:

    «Busque, compare y si encuentra a alguien mejor, ¡VÓTELO!».

    Si así lo hicieran, se darian cuenta que Ricardo es la mejor opcion posible

  2. Ya lo dijo el dramaturgo griego Menandro, bienaventurado el que tiene talento y dinero porque empleará bien este último.

    En base a esta afirmación, obviamente nuestros actuales dirigentes locales del PSOE no deben ser unos prodigios de talento.

  3. De acuerdo a grandes rasgos con el artículo, creo que un cambio en el ayuntamiento vendría muy bien. Nuevas personas, nuevas ideas, nuevas motivaciones… Así Mairena podría pasar de ser una parte del problema, a ser una parte de la solución!!!

    1. Gracias Jose, acabas de dar con otra palabra clave: motivación. La motivación es fundamental siempre pero no es estos tiempos es absolutamente imprescindible, y está claro de los años pueden desgastarla gravemente.

      Un saludo y gracias

  4. Así es Fran, ahora nadie tiene la culpa pero como indicas «la crisis que a nosotros nos afecta es la del ladrillo, fomentada durante años por la apuesta desmedida de los gobernantes de nivel local».

    Efectivamente aquí en Mairena el gobierno local socialista en políticas EFECTIVAS de creación de empleo no han hecho un esfuerzo en años.

    No pueden venir a decirnos ahora que son los más aptos para sacarnos de esta situación. Han demostrado que no.

    1. Así es Ricardo, pero ya poco se puede hacer, viendo cómo están nuestros vecinos, para camuflar que no era una «crisis global», sino particular. Muy particular.

      Un saludo

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